
Por lo visto dicen los Comuns, que no se fían de un Podemos que no respeta los acuerdos firmados.
Yo los invitaría a venir a Sant Joan Despí para que vieran cuanto han cumplido ellos del acuerdo firmado. A día de hoy, estoy convencido de que firmaron el acuerdo sin ninguna intención de cumplirlo, y ahora entiendo la extrañeza del negociador del partido cuando nos preguntó si nosotros teníamos intención de cumplir el acuerdo y le dijimos que por supuesto. De todas formas, no nos extraña que el actual espacio Iniciativa Común para Sumar siga empleando las mismas formas y argucias de siempre.
Será Jessica Albiach, quien encabezará la lista de los Comunes a las elecciones al Parlament de Catalunya, y Ada Colau quien la cierre. Unas elecciones en las que Podem no estará. Es lo que tiene arrastrar tantos errores. Casi todos tienen nombres y apellidos.
Jessica Albiach creció en Podemos, i emigró, como los 13 del manifiesto, a espacios menos áridos, más agradecidos y mejor recompensados, pero menos combativos en la defensa de los derechos de la gente, lo vendan como lo vendan. Los que se han marchado, hace tiempo que ya no eran de Podemos, como tantos otros que dijeron romper el carnet hace poco, y que hacía mucho tiempo que solo lo enseñaban por la doble militancia. A mí, la doble militancia siempre me ha sonado a quinta columna.
Iniciativa Común para Sumar es, a día de hoy, otra vez la izquierda de salón, enfundada en esa soberbia creencia de superioridad moral e intelectual, incapaz de impugnar un sistema en el que se sienten cómodos mientras puedan conservar su pequeño espacio y su estructura de cargos y asesores.
No hace tantos años, en medio de un ambiente de mentiras y corrupción similar, pero no mayor al de ahora, ya quedó demostrado que esa forma de entender la política no servía para avanzar de forma real en derechos. Pero ellos siguen a lo suyo, a la supervivencia envuelta en etiquetas, sin importar a que rama se sujetan o a que nuevo color cambian.