
El actual Reglamento Orgánico Municipal de Sant Joan Despí se aprobó en el Pleno del 22 de julio de 1999, hace casi 22 años. Durante este tiempo hemos asistido a la gran evolución que ha experimentado nuestra ciudad además de a los cambios económicos y sociales que se han ido sucediendo que hacen que 1999 nos parezca muy lejano.
Estas transformaciones hacen del todo necesaria la revisión, modificación y adecuación de este Reglamento. Es esencial fijar con claridad las reglas por las que se ha de regir nuestro Ayuntamiento, y las normas de interacción con nuestras vecinas y vecinos, en los próximos años.
Una de las consecuencias de la pandemia provocada por la COVID-19 es que se han acelerado los cambios que se estaban dando en los ámbitos tecnológicos y de las relaciones de la ciudadanía tanto entre personas como con las instituciones.
El Reglamento orgánico de Sant Joan Despí ha de adaptarse a cuestiones como los nuevos principios de información pública, transparencia y participación ciudadana que impregnan el nuevo marco legal, así como a la publicidad activa de la información institucional y el acceso a la información por parte de la ciudadanía. Además de todo lo necesario para adecuarlo al nuevo régimen de administración electrónica y revisar y adecuar lo referido al funcionamiento de los órganos de gobierno y representación municipal, de las comisiones, lo grupos municipales, la junta de portavoces, las concejalas y concejales y los protocolos municipales.
Después de 22 años de vigencia del actual ROM, creemos una necesidad es el momento de renovarlo adaptándolo a la realidad del Sant Joan Despí actual. Debemos mejorar la comunicación, mejorar la transparencia, crear nuevas formas de participación y adoptar nuevos mecanismos de relación con las vecinas y vecinos.
En definitiva adaptar el nuevo ROM a los nuevos tiempos y a las actuales sensibilidades ciudadanas de Sant Joan Despí.
Presentamos al Pleno de este mes una moción para la revisión, modificación y adaptación del Reglamento Orgánico Municipal de 1999. No entenderíamos que se votara en contra si de verdad hay voluntad de adaptación a los tiempos como se ha demostrado en otras cuestiones.